Hace años a Javier Pilar y a mi nos rondó una historia que prometía ser divertida de hacer, pero que nunca llegó a cuajar. Llegamos a hacer varias páginas, pero el proyecto no progresó.
Algún tiempo después preparé algunos bocetos de esos mismos protagonistas, buscando darle otro rollo más bruto, más contundente, pero la cosa quedó ahí.
No tengo ni idea de lo que se hizo con este apio. Fue un encargo para el menú de un restaurante vegetariano hace algunos años, pero una vez que lo envié al cliente no lo volvi a ver.
Miguel, el batería de uno de los grupos con los que he estado haciendo unos bolos, me ha pedido que le haga el diseño de un CD que va a sacar con su banda, Pasión Sintetica.
Ando haciendo un encargo de Amnistía Internacional para celebrar los 25 años de su fundación. Un cómic cortito, de unas 10 o 15 páginas y unos paneles para acciones en la calle.
Nos reunimos y hablamos un rato largo de lo que necesitaban y de lo que se podía hacer y luego regresé dando un largo paseo a casa para ver si se me ocurría algo simpático.
Les propuse hacer toda la historia con hilos cosidos directamente al papel y papeles de colores pegados y les envíe ese bocetillo, para ver si el rollo les molaba. Me parecía un buen eje para contar la historia de un grupo de gente que intenta cortar hilos y desatar nudos de la caótica madeja que es el mundo.